El reciente aumento en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en cigarros y bebidas azucaradas, así como la imposición de nuevos aranceles a productos importados, ha generado preocupación en el ámbito económico de México. Analistas señalan que estas medidas podrían elevar la inflación en 2026 y poner a prueba las decisiones de política monetaria del Banco de México (Banxico).
Según el reporte de Economías Regionales presentado por Banxico, la falta de información derivada de consultas con empresarios ha generado incertidumbre sobre el impacto real de estas medidas fiscales. A pesar de los esfuerzos del banco central por recopilar datos trimestrales sobre la evolución económica, la inflación y las expectativas de los agentes económicos en distintas regiones del país, aún no se ha podido capturar completamente el efecto de los nuevos impuestos y aranceles.
La directora general de Investigación Económica de Banxico, Alejandrina Salcedo Cisneros, ha destacado la importancia de aprovechar las oportunidades comerciales que ofrece el T-MEC para fortalecer las cadenas de valor en Norteamérica y ampliar la participación de las regiones mexicanas en ellas. Sin embargo, la amenaza de aranceles por parte de Estados Unidos ha impactado las exportaciones de acero y aluminio, así como la industria automotriz en algunas regiones del país.
Por otro lado, sectores como la confección de prendas de vestir y la producción de insumos médicos desechables han visto un aumento en sus ventas en el mercado nacional debido a los aranceles impuestos a productos chinos. Estos ejemplos muestran la complejidad de las decisiones fiscales y su impacto en la economía mexicana.
En este contexto, Banxico se enfrenta a un escenario de elevada incertidumbre y múltiples desafíos, lo que podría prolongar la debilidad de las economías regionales. Es crucial que las autoridades monetarias monitoreen de cerca los efectos de los impuestos y aranceles para tomar decisiones informadas sobre la política monetaria en el futuro.
En conclusión, el aumento de impuestos y aranceles en México plantea un desafío importante para la economía y la política monetaria. Es necesario seguir de cerca la evolución de estos cambios y sus efectos en la inflación, el crecimiento económico y la competitividad del país en el ámbito internacional.